Inteligencia Emocional

¿Qué?, ¿Cómo? y ¿Para qué?

“El sistema educativo estará cojo mientras no incorpore la Inteligencia Emocional”…(Begoña Ibarrola)

¿Qué es la Inteligencia Emocional?

La Inteligencia Emocional es la habilidad para identificar, entender y manejar las emociones correctamente, de modo que facilite las relaciones con los demás, la consecución de metas y objetivos, el manejo del estrés o la superación de obstáculos en tu vida. La Inteligencia Emocional es una habilidad, no un rasgo y lo bueno de esto es que las habilidades se pueden aprender.

Ante cualquier acontecimiento que te suceda, las emociones, tanto positivas como negativas, van a estar ahí, y pueden servirte de ayuda y hacerte feliz o hundirte en el dolor más absoluto, según cómo sea tu habilidad para manejarlas.

La cuestión no es tener menos emociones negativas, sino que, cuando estas aparezcan, saber manejarlas mejor. A través de la Inteligencia Emocional conseguirás una mayor capacidad para identificarlas y saber qué es lo que estas sintiendo exactamente y también una alta capacidad para identificar qué sienten los demás. Al identificar y entender mejor las emociones, serás capaz de utilizarlas para relacionarte mejor con los demás, tener más éxito y llevar una vida más satisfactoria.

¿Cómo se forma en Inteligencia Emocional?

Para formar en Inteligencia Emocional nos basamos en el marco de la competencia emocional de Daniel Goleman (autor de best- seller internacional del libro, Inteligencia Emocional en 1995), donde separa en dos las competencias de la Inteligencia Emocional:

COMPETENCIAS PERSONALES

Estas competencias determinan el modo que tenemos de relacionarnos con nosotros mismos.

1ª COMPETENCIA: Autoconocimiento…
Conciencia de nuestros propios estados internos, recursos e intuiciones.

Conciencia emocional: Reconocer las propias emociones y sus efectos.
Valoración adecuada de uno mismo: Conocer mis fortalezas y debilidades.
Confianza en uno mismo: Seguridad en la valoración que hacemos sobre nosotros mismos y nuestras capacidades.

2ª COMPETENCIA: Autorregulación…
Control de nuestros estados, impulsos y recursos internos.

Autocontrol: Capacidad de manejar adecuadamente las emociones y los impulsos conflictivos.
Innovación: Sentirse cómodo y abierto ante nuevas ideas, enfoques e información.
Integridad: Asumir la responsabilidad de nuestra actuación personal.
Adaptabilidad: Flexibilidad para afrontar los cambios.
Confiabilidad: Mantener normas de honestidad e integridad.

3ª COMPETENCIA: Auto motivación…
Las tendencias emocionales que guían o facilitan el logro de nuestros objetivos.

Optimismo: Tenacidad para buscar el objetivo a pesar de los obstáculos y los contratiempos.
Compromiso: Secundar los objetivos de un grupo u organización.
Iniciativa: Prontitud para actuar cuando se presenta la ocasión.
Motivación de logro: Esforzarse por mejorar o satisfacer un determinado criterio de excelencia.

 

COMPETENCIAS SOCIALES

Estas competencias determinan el modo en que nos relacionarnos con los demás.

1ª COMPETENCIA: Empatía…
Conciencia de los sentimientos, necesidades y preocupaciones ajenas.

Conciencia política: Capacidad de darse cuenta de las corrientes emocionales y de las relaciones de poder subyacentes en un grupo.
Orientación hacia el servicio: Anticiparse, reconocer y satisfacer las necesidades de otro.
Aprovechamiento de la diversidad: Aprovechar las oportunidades que nos brindan diferentes tipos de personas.
Comprensión de los demás: Tener la capacidad de captar los sentimientos y los puntos de vista de otras personas e interesarnos activamente por las cosas que les preocupan.

2ª COMPETENCIA: Habilidades sociales…
Capacidad para inducir respuestas deseables en los demás.

Influencia: Utilizar tácticas de persuasión eficaces.
Habilidades de equipo: Ser capaces de crear sinergia grupal en la consecución de metas colectivas.
Liderazgo: Inspirar y guiar a individuos o grupos de personas.
Catalizador de cambios: Impulsar o dirigir los cambios.
Resolución de conflictos: Capacidad de negociar y resolver conflictos.
Colaboración y Cooperación: Ser capaces de trabajar con los demás en la consecución de una meta común.
Comunicación: Escuchar abiertamente y emitir mensajes claros y convincentes.

Dado el tema a tratar la metodología será con una fundamentación teórica pero sobre todo práctica y vivencial. La Inteligencia Emocional entrará en tu vida solo si lo sientes necesario y para ello tienes que experimentarlo desde tu persona.

¿Para qué formarse en Inteligencia Emocional?

Para mejorar tus relaciones personales y tu comunicación con los demás, para desarrollar tu empatía y respeto hacia los demás desde la asertividad, para aumentar la confianza en ti mismo, para proporcionarte positividad y solidez en tu estado de ánimo, para reducir tus niveles de estrés, aumentar tu creatividad para la resolución de problemas, para ser inmune ante las opiniones toxicas del entorno que te rodea. Todos estos para qué sería básico el aplicarlos dentro del sistema educativo.